Desde hace unos días no se habla de otra cosa: “la polémica del Parque Duarte”. Dicho parque se encuentra situado en el corazón de la zona colonial de Santo Domingo. Un parque muy bonito, seguro y bien cuidado (algo no muy común por aquí) que es frecuentado normalmente por cooperantes, gente joven que se reúne allí para conversar y compartir unos refrescos y unas patatas fritas…, pero también conocido por ser el lugar de encuentro de las personas homosexuales. Nada fuera de lo normal si no fuera porque dicho parque ha cometido el “pecado” de estar situado junto a una Iglesia.
Como era de esperar la “Santa Madre Iglesia” no podía permanecer con la boquita cerrada, y ha puesto el grito en el cielo. Más concretamente el Cardenal ha elevado su voz sobre el resto de los mortales y ha calificado este hecho de “grotesca homosexualidad”, y claro como la voz del cardenal vale más que la de cualquiera de nosotros desde hace un par de semanas el parque está asediado por policías que no te permiten realizar ningún tipo de manifestación cariñosa, (ya sea besar a alguien, abrazarlo, o simplemente cogerlo de la mano). Si eres heterosexual quizá puedas tener una ligera oportunidad, pero si pareja es de tu mismo sexo, huye!!!
Lo más curioso es que el Cardenal no levanta la voz de igual manera ante los casos de abusos y pederastia entre sus sacerdotes, ni la sociedad dominicana dedica tanto tiempo de debatir y criticar, los abusos de los políticos, la escandalosa corrupción que caracteriza a este país, el que las calles estén hechas una mierda, que gran parte del país no tenga luz, que los hombres te desnuden con la mirada y con sus comentarios cuando pasas junto a ellos…
En fin señores, preocupémonos de lo que realmente es importante y no de que dos personas que realmente se quieren se manifiesten su afecto.

querida sobrina, mi cariño, animo y oraciones, estan cada dia contigo.hasta hoy no he podido entrar en tu blog, una sucesion de acontecimientos me ha tenido en accion continua, si embargo un paron no elegido,caida me tiene en reposo,no se si es que no se ntrar bien pero no consigo leer nada a partir finales de abril. con muchas de tus descripciones me has recordado mi pequeño tiempo en Honduras y comprendo y te entiendo, por eso sigo dando gracias a Dios porque todavia hay gente que pesan mas sus sueños que sus miedos y comodidades. Dios te proteja y bendiga. Un abrazote
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